Si bien el diseño de un producto puede comprender características técnicas o funcionales, un diseño industrial, como categoría de la legislación referente a la propiedad industrial, hace referencia únicamente a los aspectos visibles de un producto y se distingue de cualquier aspecto técnico o funcional.
Su registro otorga derechos exclusivos de impedir su reproducción o imitación no autorizada por parte de terceros.
El modelo de utilidad se diferencia de la patente porque el requisito de actividad inventiva es menor, de ahí también su menor duración, 10 años.