La posibilidad del «hágalo usted mismo» ¿es una buena idea?
El trámite para registrar una marca es relativamente sencillo y muchos titulares se animan a hacerlo por sus propios medios. Pero deben tener en cuenta que, para que el registro de una marca, nombre comercial, patente o diseño sea efectivo, no basta con la cumplimentación de los formularios y la presentación de la documentación requerida en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). La aceptación de la solicitud no implica que la marca esté registrada. El registro puede ser denegado por varias causas que hay que saber prever. Tras la solicitud hay que hacer un seguimiento del trámite, que puede encontrarse con obstáculos tras los exámenes de forma y fondo que realiza la administración, u oposiciones a su solicitud por parte de terceros. También se hace necesario el mantenimiento y vigilancia del registro que hemos llevado a cabo, para que esté vigente y podamos defender nuestros derechos contra terceros.
El «bricolaje» en asuntos tan serios y valiosos como la Propiedad Industrial de su empresa, no parece ser la mejor idea.
El tiempo es oro
Buscar anterioridades, estrategias de protección, trámites administrativos, vigilancia… Necesitas tu tiempo para obtener rendimiento en tu negocio. El tiempo que necesita la correcta protección de una marca en sus años de vigencia lo tendrás que quitar de tu actividad productiva o, lo más probable, descuidarás la protección dejando tu marca en una situación precaria.
¿Está seguro de tener el conocimiento necesario?
Desde la solicitud, una marca puede encontrarse con objeciones. Suspensos de forma, oposiciones, suspensos de fondo, pueden suponer, en el mejor de los casos, retrasos en el trámite y, en el peor, la denegación de la marca. Los limitados medios de defensa que un particular tiene ante la OEPM pueden desembocar en una denegación que, con los conocimientos adecuados, se podría haber evitado.
Un agente experimentado realizará el registro de su marca con un enfoque profesional y mantendrá una protección efectiva durante los años de vigencia de esta.
Insistimos en la vigilancia
Como ya hemos explicado en otros artículos de este blog, la legislación de nuestro país, como la de la mayoría de los países del mundo, otorga al propietario de la marca la responsabilidad de detener nuevas solicitudes de marca en el caso de que sea idéntica o similar a la ya registrada.
El titular de una marca debe asegurarse de que es informado a tiempo de nuevas solicitudes que pudieran afectarle.
Esto implica la necesidad de que sea el titular quien asuma la vigilancia de la publicación de nuevas solicitudes en los Boletines oficiales. Como esto es imposible, lo razonable es ponerlo en manos de profesionales que realicen este trabajo con criterios técnicos.
Proteger una marca no es solo registrar ¿Qué trabajo hará un agente para usted?
Efectuar las búsquedas de anterioridades más apropiadas y a valorar el riesgo de adoptar una nueva marca o nombre comercial.
Valorar sus posibilidades de protección y asesorar la forma más adecuada de protección.
Definir cuál es la mejor estrategia para internacionalizar la protección.
Tramitar y defender la solicitud frente a objeciones de la OEPM y/o oposiciones de terceros.
Plantear y negociar acuerdos de coexistencia satisfactorios.
Vigilar e impugnar solicitudes de terceros que supongan una infracción de sus derechos.
Vigilar las actuaciones que se publiquen en el boletín oficial que afecten a la marca.
Vigilar su vencimiento, asesorar sobre la conveniencia y la forma de renovar el registro y a tramitar dicha renovación.
La competencia está bien asesorada
La mayoría de las empresas de la competencia están representadas por un agente. Ante cualquier conflicto es necesario estar en igualdad de condiciones, por lo que le interesa contar con la representación de un Agente de la Propiedad Industrial. La mero hecho de estar representado por un agente puede evitar solicitudes de marcas similares que, en el caso de marcas sin representante pasarían desapercibidas y se concederían.
Un dinero bien invertido
La importancia de la marca como factor en la elección y en la fidelidad que mostrarán sus clientes, justifica el coste que conlleva su protección.
Evidentemente, este coste debe ser razonable. Nadie está dispuesto a regalar su tiempo. Costes extrañamente económicos seguramente se traducirán en costes ocultos o servicios (que podrían ser importantes) fuera de la oferta (si no los cobran, no los hacen).
En COBERTURA E IMAGEN – Patentes y Marcas ofrecemos presupuestos claros, sin costes ocultos. Conózcanos solicitando su Informe de Viabilidad de marca gratuito.






